
El ADN, portador de la información genética, es el pilar sobre el que se construye la vida.
Cada minuto de cada día el ADN sufre ataques por parte de los radicales libres agresivos.
Estos daños o errores a nuestro ADN modifican y ralentizan todo el funcionamiento celular, acelerando el envejecimiento de la piel.
Nuestro ADN sufre por lo menos 10.000 agresiones diarias.
La avanzada solución de Lancaster actúa a nivel celular para desempeñar un importante rol.
